Lana Rhoades

De vez en cuando algunas mujeres pasan por el porno como estrellas fugaces que brillan un instante y pronto se diluyen para siempre en la inmensidad del espacio. En proporción, Lana Rhoades fue un meteoríto que golpeó el planeta tierra, lo penetró hasta atravesarlo como si fuese de mantequilla y luego desapareció por el otro lado dejando tras de sí una estela de corazones rotos y hombres devastados.

Su belleza no podía ser más impactante: a pesar de sus labios operados, el resto de su cuerpo era insultantemente natural y de una perfección demoledora, y sus ojazos azules servían cono guinda a una presencia pálida que casi parecía etérea, con un halo de divinidad. Si alguna vez hemos llamado «diosa» a una actriz porno con razón, ha tenido que se con Lana.

Lamentablemente su experiencia en el porno no fue todo lo positivas que ella esperaba. Encadenó numerosas infecciones y contagios de hongos y ETS leves, y tuvo algunos percances con su agente, que al parecer no terminaba de creerse sus problemas de salud. Lana decidió que le gustaba follar frente a la cámara, pero que las consecuencias de ese estilo de vida no quedaban compensadas y dejó la industria al final del verano de 2016, menos de seis meses después de su debut. Su marcha no producirá un impacto histórico en la industria del porno, pero sí dejó a sus no pocos fans con la sensación que habíamos perdido para la causa a una leyenda en potencia.

Procedencia: Miami, Estados Unidos
Fecha de nacimiento: 01 de enero de 1996
Color de pelo: Castañas
Altura: 166 cm.
Etnia: Blanca
Tetas: Medianas
Tipo de tetas: Tetas naturales
En activo: Desde el 2016 al 2016

Reagan Foxx

Reagan Foxx nació en Kentucky en 1975, pero durante los últimos 20 años ha estado viviendo en Arizona. Reagan, hija única, se crió en el seno de una familia muy conservadora y religiosa. Durante su trayectoria profesional ha intercalado diferentes trabajos relacionados con el mundo de las finanzas y la banca, pero a raíz de la crisis económica del 2008, Reagan buscó nuevas alternativas laborales para hacer frente a la falta de ingresos, por lo que decidió probar suerte con camgirl tras seguir los consejos de una amiga.

Después de unos cinco años llevando a cabo shows calientes a través de la webcam, Reagan asistió a la AVN Adult Entertainment Expo, lo que le hizo contemplar la posibilidad de rodar porno. Durante ese tiempo Reagan también conoció a algunos miembros de Forbidden Fruits Films, con los que filmó su debut en la industria con 40 años.

Mia Khalifa

Nacida en Beirut, Líbano, Mia se mudó a Maryland cuando tenía solo diez añitos. Esto no sería un dato de especial de interés sino fuese porque se dedica al porno, y no hay demasiadas chicas en la industria que vengan de Oriente Medio, algo que le ha costado algunas amenazas de muerte por parte de libaneses exaltados pero también le ha servido para sobresalir tanto como sus tetazas de silicona, su más que respetable trasero y su sonrisa sincera y cálida.

Mia es una chica lista (posee una licenciatura en historia) y a pesar de dedicarse a una profesión mal vista en su país de origen (de hecho sus padres conservadores y próximos al partido Republicano yanqui tampoco lo aceptan, han dejado de hablarle y la han denunciado a los medios de Oriente Medio), siempre procura recordar de dónde viene: lleva tatuados los primeros versos del himno de su nación, كلنـا للوطـن للعـلى للعـلم (¡Todos nosotros! ¡Por nuestra patria, por nuestra bandera y por la gloria!), y la cruz de las Fuerzas Libanesas, un partido político cristiano y conservador. Su interés por la política en Oriente Medio es muy alto, pero Mia dice que le importa muy poco la opinión que tengan de ella allí.

Lo de Mia es algo más que valentía; es una persona que ha decidido ejercer su libertad sobre su cuerpo a pesar de que esto le cueste cortar lazos y sufrir amenazas. Ella dice que Líbano y Siria deberían estar más preocupados de otros problemas que de la primera pornstar libanesa triunfando en Estados Unidos, pero en el fondo sabe que el uso libre y desinhibido de su coño y su vida sexual activa significan una amenaza cultural todavía mayor para las anquilosadas jerarquías de su país.

Sara Jay

Alguien la definió una vez como “una bacaburra fea pero con mucho morbo”. Exactamente eso es Sara: una mujer que aparenta una edad mucho mayor de la que tiene, con un cuerpo desproporcionado y unos rasgos nada armoniosos. Su historia es muy simple pero también muy llamativa: tras graduarse en el instituto empezó a trabajar como stripper para pagarse la licenciatura en psicología hasta que en 2001 sufrió un aparatoso accidente en la barra y se golpeó la cabeza quedando inconsciente.

Pocos días después decidía abandonar su profesión y sus estudios y empezar a hacer porno, mudándose inmediatamente a Las Vegas donde iniciaría una andadura (de la mano del semental Arnold Schwarzenpecker) que le ha dado muchos éxitos en el subgénero MILF y el interracial, su práctica favorita.

Jasmine James

Nacida el 14 de abril de 1990 en Reino Unido, activa desde 2012 con una altura de 163 cm y peso de 63 kg.

Julia Ann

Una auténtica leyenda viva del universo del erotismo. Julia Ann no solo goza de un físico increíble (tanto en su juventud como en su madurez) sino que también posee una personalidad arrebatadora y un talento para la seducción que se sale de todas las escalas.
Bailarina erótica de éxito internacional, en los noventa decidió dar el salto al porno y su prestigio profesional no hizo más que multiplicarse mientras las avalanchas de premios acuñaban una trayectoria impecable y ejemplarde la mano de las más grandes productoras de la industria como Digital Playground o Wicked, que se tiraban de los pelos por mantenerla en sus catálogos de actrices exclusivas.
Sus únicas concesiones a la cirugía han sido un aumento de pecho, una labioplastia y una rinoplastia para corregir las secuelas que quedaron en su nariz cuando un caballo le pegó una coz en la cara.
Además de ser una de las pornstars MILF más cotizadas (con el permiso de Sara Jay), también suele trabajar como maquilladora profesional y de vez en cuando acepta cameos en programillas de Playboy TV o películas comerciales como “La chica de al lado”.

Phoenix Marie

El enésimo caso de patito feo que pasa de una adolescencia sexualmente nula atrapada en un laberinto de libros de texto, inseguridad (ha llegado a dejar caer que de jovencita ni siquiera se rasuraba las piernas), aficiones poco habituales e ineptitud social a metamorfosearse en un precioso cisne de 1,75 que aun pasada la treintena conserva —con el permiso de Kelly Divine, Madison Rose, Mischa Brooks y otros célebres traseros— uno de los mejores culos de América. Su entrada en este mundillo fue a los 25 años, cuando el dueño de una discoteca con contactos en el porno se le acerco y le propuso probar suerte. Ahora Phoenix es una MILF consagradísima y muy solicitada, a pesar de que hay cosas en la personalidad de uno que no llegan nunca a desvanecerse del todo: todavía dedica los fines de semana a restaurar coches deportivos antiguos, hacer deporte, pasear en su Harley Davidson o hacer mountain bike.

Jada Stevens

Estamos ante una de esas mujeres que le deben sus éxitos a una sola parte de su cuerpo y a sus desarrolladísimas habilidades con esa misma zona. Aunque se le da fenomenal el sexo oral y tiene una buena capacidad aeróbica, es el culo de Jada Stevens lo que realmente le da de comer gracias a un volumen y una movilidad inigualables junto con una capacidad de albergar a sus compañeros entre sus nalgas del todo portentosa, y algo no muy habitual: ejecutar movimientos anales mientras la ensartan, algo que a juzgar por la expresión de los afortunados, debe de ser una experiencia única.

Remy LaCroix

El cometa Halley roza la atmósfera una sola vez cada 75 años, pero quien lo ha visto afirma que su visión es la más impresionante que la naturaleza puede darnos mirando al cielo. Remy LaCroix era esa mesiánica figura que llega cada mucho tiempo a la industria y viene con todo lo necesario para triunfar, pero la crueldad de su humildad y sus propios planes nos dejó sin ella menos de un año después de su debut. Esta floritense poseía un culo sencillamente perfecto en el ya clásico cuerpecito tipo pera, con un rostro adorable como pocos. Pero lo que volvió locos a los fans que aún lloran su pérdida era su actitud desinhibida tan como demostró en su primerísima escena en el negocio: un demoledor gangbang con bondage y doble penetración, una salvajada. Remy se fue sin echar pestes del sector, sin quejarse y sin dramas ni arrepentimientos. Tal como ella misma afirmó: ganó algo de dinero, exploró y abrazó su propia sexualidad y vivió en primera persona experiencias con las que la mayoría de mujeres solo fantasean. Para el recuerdo quedan, no solo sus excepcionales escenas y sus colaboraciones junto a Anikka Albrite, Ashley Fires, Dillion Harper o Mischa Brooks, sino también aquella habilidad con el hula-hoop que enamoró al mundo. Pero a veces la providencia nos reserva sorpresas inesperadas, y tras seis meses de retiro en los que no perdió de vista la industria promocionando su películas post-retirada y haciendo algún cameo en Kink por cariño a sus dueños, Remy volvió a las andadas. Actualmente es una starlet de indiscutible caché y uno de los culos más admirados del porno.

Alexis Texas

Uno de los culos más adorados del porno americano y una de las starlets llamadas a hacer historia entrando en el salón de la fama. Su trasero proverbial es muy posiblemente fruto de la mezcolanza de etnias que personifica Alexis, con sangre puertorriqueña, alemana y noruega circulando por sus venas. Trabajaba como camarera en un bar de San Antonio, Texas, para pagarse los estudios hasta que el porno se cruzó en su vida por pura casualidad: se estaba rodando una película porno en dicho bar y le propusieron probar suerte. La cosa fue tan bien que esta rubia culona hizo las maletas y voló hacia Los Angeles para buscarse la vida en el valle de San Fernando. Allí siguió rodando lo que le ofrecían hasta que Belladonna la descubrió la puso en la parrilla de salida de una carrera fulgurante hacia el éxito.